Teatre Museu Dalí, Figueres

Aprovechando el viaje a la Costa Brava, visitamos el Museu Dalí de Figueres un teatro reformado donde yace la tumba de este artista de l’Ampurdà mundialmente conocido. Él quería que quien lo visitara sintiera como un sueño, y así ocurrió. Sinceramente, creo que Salvador Dalí es el artista que mejor ha vivido de todos los que conocemos. Tuvo tiempo hasta de organizar su obra para que perdurara después de muerto.

Nada más entrar te topas con lo que con anterioridad era el patio de butacas del teatro reformado, con un cadillac negro con maniquíes en su interior.

Lo que más me gustó fue la sala de Mae West, que tiene una pequeña escalera para ver con perspectiva la composición del cuadro que figura una cara.

También podemos ver en este museo el famoso mosaico en el que de cerca ves a Gala desnuda de espaldas y de lejos la cara de Abraham Lincoln. Uno de los cuadros del mosaico es el propio cuadro.

Quizás, uno de los cuadros más conocidos de este museo (ya que el resto están repartidos por el Moma, París, etc) es el de la barra de pan:

Y muchas más cosas, como las Joyas de Dalí, ilusiones ópticas, grabados, etc. etc.

Y el resto de fotos en:

Teatre Museu Dalí – figueres

Figueres y La Costa Brava: L’Escala, Cadaqués, Empuriabrava

Después del concierto de U2 del 2 de Julio en Barcelona, decidimos aprovechar el viaje y visitar la Costa Brava. Lo primero que hicimos fue visitar Figueres por varios motivos: queríamos visitar el Teatre Museu Dalí (estuve hace unos años pero no entré) y la turronería de mis tios ya que cuando están ellos, nosotros estamos en plena temporà del terró.

El Teatre Museu Dalí de Figueres nos encantó. En particular, lo que más me gustó fue la sala de Mae West, que por fin la veía en persona y no en el póster que tengo en mi casa. Y no voy a hablar más porque le dedicaré un artículo entero.

Después de la visita al museo fuimos a buscar la turronería, y la encontramos en la calle Monturiol, al lado de la Rambla. La turronería Juan Verdú Sirvent data de 1917 cuando el hermano del abuelo de mi tía empezó a vender turrones artesanos. Éste falleció, y el abuelo de la tia Loles se hizo cargo de la turronería, que llegó a estar en un simple portal de la casa donde nació Salvador Dalí. Ahora está justo al lado, en un local de la misma calle.

Después de Figueres, fuimos a L’Escala, donde mi amigo Pepito tiene la heladería. Hacía ya unos dos meses que no nos veíamos, y a pesar de que tuvimos que esperar a que cerrara, nos dio tiempo a tomarnos algo en Riells. Como un gran anfitrión, nos prestó su casa para dormir, y ya al día siguiente nos despedimos, no sin antes agradecerle las anchoas de L’Escala que nos regaló.

Y de aquí, rumbo a Cadaqués, un pequeño pueblo pesquero y turístico donde Dalí veraneó durante mucho tiempo. A Portlligat no pudimos ir. Todo ello, previo paso por Empuriabrava, otro pueblo turístico que se caracteriza sobre todo por el gran número de casas con los barcos y yates a las puertas, gracias a su intrincada red de canales.

Tras subir y bajar el puerto que nos llevaba a Cadaqués, dejamos la Costa Brava y bajamos hacia Tarragona para no hacer el viaje de vuelta de una sola tacada. Paramos en Salou, y nos sorprendió la inmensa cantidad de gente que había. Lo llegamos a comparar con Benidorm, y estuvimos, sin exagerar, unos 50 minutos buscando aparcamiento. Finalmente lo encontramos, cenamos en un chino, comimos ancas de rana y al hostal.

Al día siguiente fuimos a visitar al Moni a la heladería de L’Ametlla de Mar, y a continuación a l’Ampolla a visitar también la heladería del tio Alfonso y la tía Loles, que de nuevo nos volvieron a invitar y prepararon unos cuantos bocadillos para el viaje.

Y todo fue perfecto, gracias a nuestros amigos los gadgets:

El resto de Fotos de l’Escala, Cadaqués, Empuriabrava, L’Ametlla de Mar, L’Ampolla:

Girona – Tarragona 2009

U2 en Barcelona, gira No Line to Horizon

Todo empezó cuando Esmeralda puso sus entradas de U2 a la venta por Facebook. En un primer momento pensaba que estaban agotadas, pero las agotadas eran las del primer concierto, el del 30 de Junio.

Nuestra mayor sorpresa fue cuando nos enteramos que los teloneros eran nada más y nada menos que Snow Patrol, un grupo que le encanta a Betty. No somos unos grandes fans de U2, nos gustan algunas de sus canciones, aunque soy de los que pienso que a este tipo de conciertos hay que ir ya que pocos grupos se pueden permitir el montaje al que asistimos.

El escenario era una especie de araña cibernética de 4 patas, con una pantalla de 360º y para diseñarlo se basaron en la Sagrada Família de Barcelona, en homenaje a la ciudad que aman tanto que decidieron empezar la gira No Line to Horizon aquí.

El concierto de Snow Patrol nos resultó demasiado corto ya que a las 21,15h ya había terminado para dar paso al de U2. Con respecto a la actuación de los irlandeses, destacar sobre todo a Bono, el carismático cantante que prácticamente lleva todo el peso del concierto a sus espaldas. No faltaron tampoco los homenajes a Michael Jackson, cantando Billy Jean, y a San Suu Kyi, la líder birmana encarcelada. También fue emotivo el mensaje de Desmond Tutu contra el SIDA y la malaria y algo histórico que no pudimos ver porque ocurrió en el primer concierto: la conexión en directo con la Estación Espacial Internacional para dar un mensaje de paz y ecologismo.

No podía terminar sin agradecer, como siempre, a Jessica i Jonàs, que nos prestara su habitación en su casa, cerca de Montjuic. Fue una lástima que sólo fuera una visita fugaz, pero espero que nos volvamos a ver pronto.

Al terminar el concierto nos pasaron varias cosas curiosas. La multitud empezó a esparcirse por toda Barcelona, de modo que encontrabas en cualquier parte a fans con la camiseta de U2. Conocimos a un inglés que no paró de invitarnos a cervezas, a pesar de cabrearse con mi camiseta de rugby de Ireland . El tío andaba un poco tocado y llegó a sacarse un buen fajo de billetes de 20 y 50 € y quemarlos en el bar, todo ello después de tirar al suelo las vueltas del ticket, unos 4 euros.

Después nos fuimos a la zona del Paral.lel, donde estaba el mítico Molino de Barcelona. Buscábamos algún rollo alternativo y paramos en frente del Apolo. Lo primero que hicimos fue preguntar a dos chavales que si conocían algún sitio “alternativo” que no te hicieran pagar 9€ por música basura, y nos llevaron a un bar clandestino. Sí, tan clandestino que aparentemente no era un bar. Estaba regentado por pakis. Apareció un paki en la calle, entró en un portal antiguo. En el hall, a la derecha había una puerta misteriosa, la abrió y de la nada surgió una barra y un local lleno de sillas y sofás recogidos de contenedores, un olor a humedad y polvo tremendo. Y allí nos tomamos alguna cerveza hasta que del agobio nos fuimos.El Paki de la puerta nos regaló una piruleta.

¿Y dónde casi entramos? Pues bien, al lado del bar clandestino estaba la Sala Bagdad, muy conocida en Europa por sus actuaciones porno en directo (ha salido varias veces en la tele, en Vidas Anónimas por ejemplo). La entrada valía 90 euros por persona. Negocié con el segurata una rebaja, y al final nos dejaba entrar por 50€ con consumición, pero me entró un remordimiento de conciencia y lo dejamos estar. Me sentí como un putero que saca la tarjeta de crédito y paga por sexo.

Desestimada esta última anécdota de la noche, decidimos buscar la casa de Jèssica, para lo cual estuvimos andando aproximadamente una hora y 15 minutos.Fue una lástima que se nos acabara la batería de los móviles y nos dejáramos la cámara de fotos. Fueron momentos inolvidables para plasmarlos y enseñarlos a nuestros hijos.

Playa de Los Muertos

Tal como comenté en un anterior post, La Playa de Los Muertos, entre Aguamarga y Carboneras (Almería) fue nombrada hace dos años como la mejor playa de Europa, o una de las mejores, según me dijo un chico de información turística de Aguamarga.

Para bajar a la playa se tarda unos cinco minutos, aunque hace poco se construyó un mirador desde donde están hechas estas fotos.

La Playa de los Muertos se caracteriza sobre todo por su agua cristalina y las rocas que se desprendieron del acantilado, al final de la playa.

Se llama Playa de Los Muertos porque cuando había algún naufragio, los cadáveres solían aparecer en su costa, atraídos por las distintas corrientes del mar.

No me pude bañar, pero sin duda, cuando vuelva, haré lo posible.

Las Negras, Cabo de Gata, Almería

El día 30 de Junio nos fuimos a Las Negras, Almería, en el cabo de Gata, a unas 3 horas en coche desde Alicante. Allí nos esperaban Nuria, Raül, Mónica, Manolo, Javi y Òscar, ya que Pere vino con nosotros.

Las Negras es un pueblecito sito en una de las zonas más desérticas de España y rodeado de playas y calas, cada una con su encanto. No conocía esta zona, sólo Mojácar que está un poco más al norte y es totalmente diferente, y la verdad es que nos gustó quizás demasiado. Por una parte huyes del turismo frenético y caudaloso al que estamos acostumbrados, sobre todo en la Costa Blanca. Por otra parte, encuentras playas y paisajes que no parecen de España, sino más bien del norte de África, como por ejemplo, Túnez o Tozeur.

Además, puedes alquilar casas baratas y acojedoras como la nuestra, que costó 100 euros al día y cupimos 9 personas en 3 habitaciones, con 2 baños, cocina, y dos terrazas, una de patio interior y la otra en el terrizo. Por esta zona podemos encontrar muchos hippies y autocaravanas.

El primer día, después de comer infestados de moscas en el Islote Isleta del Moro, estuvimos toda la tarde en la Playa del Playazo, con un difícil acceso pero sin problemas en coche. Después cenamos en Las Negras, al borde del mar, parrillada de pescado, donde hicimos un gran descubrimiento: el Pargo, un pescado riquísimo.

Más tarde, salimos un ratito de marcha a un pub, donde Pere, Raül y Núria nos deleitaron con sus bailes frenéticos. Y como no podía ser de otro modo, encontré a alguien de Xixona, Maripaz :D Yo me emocioné al descubrir que Óscar conocía alguna letra de Albert Pla.

Al día siguiente fuimos a San José, donde hicimos una ruta en kayak de dos horas hasta Los Escullos. La experiencia nos encantó, paramos en una calita para nosotros sólos y nos prometimos volver a alquilar uno.

Y después de comer en un italiano, partimos hacia el Cabo de Gata, donde vimos el atardecer y donde Raül nos habló de las formaciones volcánicas (órganos) que se pueden ver en el mismo cabo.

Previamente, estuvimos en la Playa de Monsul, donde hacía mucho aire y el agua estaba muy fría, quizás porque la corriente venía directamente del Estrecho al estar justo al lado del Cabo. Finalmente volvimos a casa y cenamos en la hamburguesería.

Al día siguiente, nos despedimos. Nosotros partimos hacia Aguamarga, Carboneras y Mojácar, donde nos encontramos a Lisa, tal como ya os conté. Cerca de Aguamarga está la Playa de los Muertos, nombrada hace dos años como mejor playa de Europa, y no me extraña dadas las vistas y el agua cristalina. El resto de compañeros se dirigió hacia la Playa de San Pedro, una zona a la que no se puede acceder en coche sinó caminando un buen trecho. Esta playa es famosa porque está llena de hippies que se pasan una buena parte del verano, en plan bohemio.

En definitiva, Cabo de Gata y en concreto Las Negras, es un buen sitio para desconectar o ir con unos cuantos amigotes a pasar unos días, por ejemplo, en Semana Santa, aunque aquí no apetezca tanto bañarse.

El resto de las fotos, en el álbum:

Las Negras – Almería

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