Ciclovía Alicante, ruta urbana
Puede parecer extraño que en Alicante, donde los carril-bici son inexistentes, se cree una iniciativa como Ciclovia, aunque de todos modos, menos da una piedra. Ciclovía consiste en que todos los domingos, de 9 a 13,30h, se cierra la circulación desde la Cantera hasta la Plaza de Galícia (Canalejas-Panoramis) para ceder el paso a viandantes, ciclistas, skaters, etc.
Realmente lo que se cierra es un sentido de circulación, concretamente el que va dirección Valencia. En la inauguración estaba Alberto Contador como estrella invitada tal como nos contaron en AlicanteVivo, y de momento, por lo que he visto, está teniendo bastante afluencia de gente.
Lo que me ha gustado ha sido la sensación de ir por Alicante en bici, sin humos, junto al mar y sin temor a ser aplastado por algún otro vehículo que no fuera un patinete. Hemos aprovechado para descubrir rincones a los que le tenía ganas, como las calas de la Albufereta por la zona del hotel Albahia, que por cierto, hoy estarían prohibidas por la ley de costas. Aunque parezca mentira, me han recordado a Mallorca.
Hemos aprovechado también para dar una vuelta por el centro (Autobuses, Maissonave, Alfonso el Sabio…) y para subir al castillo de Santa Bárbara, o mejor dicho, al Parc de l’Ereta, donde hay unas vistas estupendas de Alicante. La bajada por l’Arrabal Roig nos ha mostrado rincones que nos han dado la sensación de no estar en Alicante sino en el Albaicin.
Ciclovía Alicante es una buena iniciativa, aunque está siendo utilizada, como no, políticamente. Cuando los centros excursionistas señalizan caminos y vías, apenas se oye en ningún medio. No estaría de más que en lugar de tanto autobombo, habilitaran algo tan simple como los carriles-bici. Sí, es complicado volver a ponerlo todo patas arriba, pero se podría haber aprovechado las obras del TRAM. Además, tampoco cuesta tanto crearlo, aunque lo más complicado sería, sin duda, que lo respetaran. En Valencia hay cultura de carril-bici, y todo se proyecta con ellos, y desde hace muchos años. Aquí, resulta un suicidio coger las bicis muchas veces, y lo curioso es que sólamente los vemos donde realmente no hacen falta, y me refiero a urbanizaciones nuevas, extensas y apartadas de las carreteras, con muy poco tráfico, por ejemplo, la zona del antiguo Parque Ansaldo en Sant Joan d’Alacant.
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| Ruta por Alicante |
Tienda de Nespresso en Alicante
Definitivamente, la tienda Nespresso en Alicante está situada enfrente de Cortefiel, en la esquina de la calle Doctor Gadea con Reyes Católicos.
Tal como podemos ver a continuación, será en el local de la antigua óptica Visualis, a pesar de que Google Street View no ha actualizado la imagen, y supongo que tardará a volver a pasar el coche negro:
Viendo el éxito que han tenido las tiendas Nespresso físicas, por ejemplo, en Madrid y Valencia, con contínuas colas por ahorrarnos los gastos de envío, es de suponer que pronto se creará una estampa nueva en Alicante. Supongo que sabiendo que te suelen invitar a algún café nespresso si eres cliente, no es de extrañar que algunos gorrones curiosos se hagan los despistados más de una vez a ver si les cae alguno.

Pack de Bienvenida Nespresso Welcome
A mi de momento todavía me quedan unas 200 cápsulas del Welcome Pack y no sé si algún día me acercaré. Supongo que sí. Aunque mientras esté el servicio activo en la web de recoger el pedido gratis en algún establecimiento concertado, supongo que lo usaré. El envío por mensajero a través de Zeleris, que pertenece a Telefónica, fue patético. Hasta tal punto fue lamentable que puse una reclamación a Nespresso. Cuando haces el pedido on-line en ningún momento te explican que sólo se entrega por las mañanas y que Nespresso no contrata el que el mensajero te llame para quedar. Por lo tanto, tenedlo en cuenta, porque puede resultar una molestia, a parte de un gasto inútil de casi 6 euros.
Exijo a Alicante
De algún modo u otro, todos somos vasallos de alguien o de algo, es decir, admitimos las jerarquías, aunque de una manera más racional que otras especies, como por ejemplo, los canes. Y aunque sea de manera inconsciente, exigimos a nuestros superiores que sean competentes, incluso mejores que nosotros, incluso que nos lideren y nos guíen para poder hacernos mejorar. Por muy bueno que sea un deportista, éste siempre se subordina frente a su entrenador, quien tiene más experiencia y sabe más. Por muy bueno que sea un alumno, éste siempre escucha y atiende a su maestro o mentor.
Pues bien, se da el caso de que tenemos una capital de comarca que en principio, debería ser un referente cultural y social para los pueblos vecinos. Se da el caso también que esa capital de comarca es también capital de provincia, motivo por el cual nos podemos sentir unos privilegiados de tenerla tan cerca. No obstante, Alicante, nuestra ciudad, nuestra capital, anda hoy en día muy lejos de lo que a nosotros, sus compañeros y vecinos, nos gustaría (al menos a mi). Intentaré explicarme, sin ánimo de ofender a nadie.
Hasta hace unos años, un alicantino no se diferenciaba tanto de un jijonenco o un mutxamelero. Compartían costumbres, cultura, tradiciones. Hoy en día, Alicante ha tomado el modelo centralista francés de parisinos y provincianos. Es una ciudad de paso, desarraigada, que ha olvidado en gran medida a su cultura y a sus intelectuales. Es un centro de servicios, de funcionariado, de médicos y abogados, de compras y de El Corte Inglés, de playas, restaurantes y turismo, de colegios “concertados”. ¿Y hay algún problema con eso? Pues en principio no y además, ya nos hemos acostumbrado a ello.
No obstante, a punto de cumplir los 30, me he dado cuenta de que ya es hora de exigir a Alicante algo. He vivido en Alicante, he trabajado allí, he estudiado en sus bibliotecas, y desde pequeño tengo muchos amigos allí. Por ejemplo, sin ánimo de generalizar, me arriesgaría a decir que para un jijonenco/a, Alicante, a 25 Km. es su segunda casa. Hay determinados negocios que en Jijona no suelen funcionar o simplemente no existen, y el motivo es que estamos tan acostumbrados a bajar a Alicante, aunque sea a comprar una bufanda, que no nos damos cuenta. Estoy seguro de que muchos alicantinos se sorprenderían si supieran todo lo que conocemos a Alicante, a pesar de “vivir en las montañas” junto a Pedro y Heidi.
En definitiva, sentimos Alicante como algo nuestro, aunque desgraciadamente, cuando bajamos tenemos que cambiar el chip, y me atrevería a decir que nos comportamos de manera distinta porque la gente que encontramos nos resulta muy distinta, y no creo que sea por el cosmopolitanismo. Y no sólo pensamos que Alicante es algo nuestro, sino que en mi caso, me gustaría que Xixona (y otros pueblos de la comarca) la sintieran los alicantinos como algo suyo, y no sólo para subiralaCarrasquetacuandonievaparallenarelcapotdelcocheybajarmeamicasasinque
sederritahaciendounacoladenarices.
Por lo tanto, a estas alturas, me veo en la obligación, con vuestro permiso, de exigir a mi capital varias cosas. Exijo a Alicante que se convierta de una vez en un referente cultural, no sólo a nivel nacional e internacional, sinó también a nivel local. Exijo a Alicante que me haga sentir alicantino y vivir sus calles, monumentos y espacios, no sólo Maissonave y Alfonso el Sabio. Exijo a Alicante que nos enseñe su historia, sus intelectuales y su tradición. Exijo a Alicante que comparta las fiestas patronales conmigo, por ejemplo, convertir sus “Fogueres” no sólo en una mascletà y en la fiesta nocturna. Exijo a Alicante que conozca más su entorno y se dé cuenta que no sólo es costa y playa. Exijo a Alicante que se cuide más a sí misma, que se quiera un poco más, y que tenga menos soberbia. Exijo a Alicante que recuerde que antes de convertirse en ciudad y capital, fue pueblo, y humilde. Exijo a Alicante que me haga sentir los colores del Hércules CF. Exijo a Alicante que se exija a si misma ser la representante de todos.
Podemos pensar que cuanto más crece una urbe, más complicado es mantener su identidad o el apego de sus ciudadanos. Pero sin agravio comparativo, nos podemos fijar, por ejemplo en Elx, que ha crecido en los últimos años y no por ello ha dejado de sentir sus tradiciones y mantener sus patrimonios de la humanidad. Podemos mirar también hacia Alcoy, donde cuidan su entorno, cultura y tradiciones como nadie, quizás en exceso. O incluso podríamos mirar a Valencia, donde los valencianos de capital, desde mi punto de vista, son bastante parecidos a los valencianos de las periferias. Y si queremos ir más lejos, podemos mirar a mi ciudad prometida, Barcelona, la más cosmopólita de todas y que no por ello ha perdido su identidad.
Y después de analizar a estas ciudades y tras algún que otro debate, me he dado cuenta de que todas ellas tienen un denominador común que quizás haya sido lo que más ha echado en falta Alicante: todas son ciudades industriales y han mantenido una burguesía más o menos activa dentro de la propia ciudad, y para la propia ciudad. En Alicante, creo que esto no ha ocurrido, siendo una pequeña sucursal o como he dicho antes, un sitio de paso, de modo que todo lo bueno que teníamos, se ha ido fuera, y no voy a hacer el comentario fácil de que todo lo malo ha venido aquí, porque no es cierto.
Quizás esté siendo demasiado crítico y muchos de vosotros no compartáis mis líneas. No todo es tan negativo. Gracias a Dios, en los últimos tiempos, he tenido la suerte de encontrar alicantinos que sienten su ciudad, incluso su comarca y su provincia. Y los he encontrado por motivos de trabajo y sobre todo gracias a Internet y los blogs. Y seguro que hay muchos más. A pesar de que no los encuentre, seguiremos buscando.
En definitiva, cambiemos el “exijo” por el “me gustaría”. Me gustaría que Alicante me enseñara cosas de ella y se erigiera como una capital líder y con personalidad propia, y no sólo como una ciudad con playa, puerto, centros comerciales y sin chicha ni limoná.
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Fotos extraídas de la galería de Flickr de Victor Pincho y jrgcastro
La manta al coll, lletra i curiositats
Si hi ha una cançó que s’ha convertit en himne, i no sols a Alacant sino també a tota la Comunitat Valenciana és La Manta al Coll, de Joaquín Segura. I malgrat tot açò, és una gran desconeguda per varios motius.
El primer de tots i principal és que hi ha molt poca gent que, llevat la tornada (estribillo), es sapiga alguna estrofa d’aquesta cançó popular, i aquest percentatge es redueix encara més, curiosament, a la ciutat d’Alacant, on s’ha convertit en un càntic que sols s’escolta sobretot quan hi ha alcohol pel mig, com també passa amb Paquito el Chocolatero, tema que ja vam debatre acaloradament al blog. Ho expliquen prou bé a la frikipedia
El segon motiu és que, a banda de ser tan popular i descriure alguns motius d’ans com la massaneta (botó de la bragueta), la manta, el cabasset, la romana (per pesar), poquetes coses sabem més de l’autor i la seua versió original (algú podria ajudar?). Cal dir que a la SGAE hi ha 9 registres diferents amb el títol d’aquesta cançó, a pesar de ser de domini popular. La partitura (o una d’elles), la podem trobar per exemple e Alicantevivo.
En estes Fogueres 2009 d’Alacant vam trobar a unes xiques alicantines que es van apropar a la nostra taula amb “servilletes” i ens van dir:
- Oye, ¿vosotros os sabeis la letra de La Manta al Coll i el cabasset? Es que nosotras, a pesar de ser de aquí nunca la hemos oido entera y nos gustaría saberla para esta noche.
Jo me la sabia a trossos, però els meus amics la van desxifrar tota (bé, 4 estrofes i en son 5). I ací el vídeo dels seus assatjos, tan il.lusionades:
Sobre la lletra, jo pensava que cada poble l’adaptaria, sobre tot a la primera estrofa que esmente a continuació (quan diu Xixona). Però una vegada, per a la meua sorpresa, un amic de València la va cantar i va dir “les xicones de Xixona”, i em vaig quedar amb la boca oberta quan em va dir que no, que en Alzira també eren les xicones xiquetes de Xixona.
I la lletra, on les estrofes normalment van canviades a gust dels cantants:
-tornada-
La manta al coll,
i el cabasset,
mon anirem
al Postiguet.
La manta al coll
i el cabasset
mon anirem mon anirem
al Postiguet
arreando xim pam fum
arreando xim pam fum
-1ª estrofa-
Les xicones de Xixona
s’han comprat una romana,
per pesar-se les mamelles
dos voltes a la setmana.
Si vols que te la faça
posa panxa cap amunt,
i voràs què polseguera
que t’ix pel forat del cul
[La manta al coll...]
-2ª estrofa-
Per dos quincets un puro,
per dos una pipa,
per tres una guitarra,
per quatre una xica.
El puro pa’ fumar,
la pipa pa’ lloir,
la guitarra pa’ tocar
i la xica pa dormir.
[La manta al coll...]
-3ª estrofa-
Una volta quan tornava
el tio Pep de l’horta,
es va trobar a casa
la porta oberta.
Pujant per l’escaleta,
es troba un senyoret,
oberta la bragueta
li ensenyava el cacahuet.
[La manta al coll...]
-4ª estrofa-
Una volta passejava
un guardia municipal
passejant-se per la Plaça
cap amunt i cap avall.
En la bragueta li faltava,
la massaneta i un botó,
per allí s’assomava
don Juaquín el director
[La manta al coll...]
-5ª estrofa i menys coneguda-
La barca del pescaor
sempre fa olor a quitrà.
La dona del pescaor
ja sabem quina olor fa.
Quan pregona cada dia
a tot el que veu passar:
“duc fresca la mercancia
pa qui la vullga provar”
També podeu escoltar una versió de La Manta al Coll de Els Grollers de Sa Factoria en Jamendo, el portal on els músics comparteixen lliurement les seues obres.
La Cueva Musical y Heartbreak Hotel, Benidorm
Lejos de todo aquello por lo que es conocido Benidorm (turismo, guiris, parques temáticos, playa, megadiscos, despedidas, etc), he de decir que lo que más me gusta es su pequeño circuito de rock.
Quizás lo más conocido es el Heartbreak Hotel, un bar con estilo americano donde se suele juntar lo más variopinto de la zona, desde moteros duros, gogós, hasta visitantes con síndrome Asperger, bailarinas que rozan los 60 con minifaldas y vestidos brillantes, ninfómanos y ninfómanas, etc. Quizás el mejor día para ir es el Domingo a las 17h. Siempre hay concierto y Motorcity, el Raposo y demás músicos y grupos hacen sus virguerías en el escenario, que no es más que la puerta de entrada. Está en la Playa de Levante y seguro que todo el mundo que ha pasado por Benidorm lo ha visto o conoce.
Por otra parte, otro lugar donde suelen hacer conciertos es el también archiconocido Kentucky. Pero sin duda, uno de los pubs que más me ha gustado es “La Cueva Musical“, un poco escondido, y que tiene el encanto de que la gente lleva sus instrumentos y sube al escenario a tocar o cantar. Es más, si no los llevas no pasa nada porque hay guitarras, micro y pianos disponibles a todos aquellos que quieran improvisar. Este sábado en concreto, la primera vez que he ido, había personajes de todos los estilos. Desde un peruano tocando rock en un piano al que le faltaban teclas (otras ni sonaban), un saxofonista (creo que es el dueño), un bajista con un jersey a lo Evo Morales, otro teclista con aspecto de informático, un genial batería, un cantante mezcla de Manu Tenorio y Frank Sinatra y otro cantante inglés con una voz estupenda y con aspecto de hincha cervecero de los Reds. Y todos majísimos, donde la comunicación y el ambiente era pura música. Me recordó a aquello que dijo Raimundo Amador respecto a BBKing, puesto que uno hablaba inglés y el otro un español muy del sur, y es que sólo se comunicaban con la guitarra, y eso bastaba.
Cuando ya nos íbamos, apareció en escena un gitano, Manu el Cowboy, todo un artista, quien nos retuvo y deleitó con temas de Vicente Amigo, Paco de Lucía, Red Hot Chili Peppers, Fito, Los Mojinos, etc. Le grabé unos 10 videos, aunque sólo pondré este, tocando “3 notas para decir Te Quiero”, un temazo de Vicente Amigo y que siempre me ha encantado:
El resto de fotos del albúm aquí










