¿Por que las guapas se juntan con los feos? Teoria de la Segona Tongà

Ya he dicho más de una vez que este tipo de preguntas, cuando las lees en un periódico o revista o medio, suelen ir acompañadas de : “Según un estudio de xxx de la Universidad de ….” o “Un científico de la Universidad ha descubierto… “. Esto está bien porque se referencian las fuentes, pero a veces parece ser que por el mero hecho de referenciarlo o decir que es de una Universidad se le da veracidad. Al final explicaré mi “Teoría de la Segona Tontà” (segunda tanda), basada en mis propias conclusiones.

Recuerdo un caso que tenía que ver con las telecos y “el peligro de las antenas”. Cuando toda la comunidad científica y universitaria conoce y mide la potencia de las señales electromagnéticas, cuando existe normativa a nivel europeo y mundial acerca del nivel de señal recomendado y el límite, cuando incluso la potencia de la señal de las comunicaciones móviles está muy por debajo de la señal FM, saltan las alarmas porque se publica que “un científico de la Universidad de bla bla bla afirma que la telefonía móvil produce cáncer”. Es decir, puede haber 1 millón de pruebas, consensos internacionales, grupos de trabajo, otros científicos expertos que afirman lo contrario, pero basta que salga uno diciendo esto y se convierta en portada. Existen muchísimos avances que nunca salen a la luz porque no son tan mediáticos ni sensacionalistas. Siempre es mejor publicar noticias como:
- Los calvos tienen menos relaciones sexuales
- Los que tienen las orejas grandes pueden sufrir infartos antes que los que las tienen pequeñas.
- Los que comen apio viven más.
Hoy leo en 20minutos un estudio publicado que explica el por qué las chicas guapas se juntan con los feos. Más o menos todos nos lo explicamos, pero aquí en concreto ha hecho una prueba con unas cuantas parejas, las ha sometido a discusión durante 10 minutos, han grabado un video y después han sacado conclusiones y estadísticas. Al final, todo se resume en estadísticas y los datos siempre están sesgados. ¿Por qué? Pues por ejemplo porque las muestras están tomadas en una sociedad como Estados Unidos, no del resto del mundo. O bien también por la subjetividad del científico en cuestión, quien pone nota de 1 a 10 a la guapura de los individuos.

El artículo resulta curioso y tiene tirón, y no un tirón científico sinó mediático, de ir por casa, populista, apto para aparecer en programas de TV como el extinto Aquí hay Tomate, La Noria, las noticias de Antena3, la revista Quo, etc. ¿Qué conclusiones saca? Pues algo que a priori todos sabemos pero no hemos juntado a 80 parejas para corroborarlo. Viene a decir algo así como que:
- las chicas buscan más el interior y los hombres más el aspecto físico.
- un “tio feo” con una tía buena al lado se esfuerza más en mantener la relación porque es como un regalo del cielo, es decir, se preocupa más y trata mejor a su chica porque si la pierde no va a volver a tener tanta suerte.
- En cambio, un “tio bueno” que puede tener a varias “tias buenas”, se esfuerza menos en mantener la relación porque puede cambiar a una por otra.

Y aquí viene mi teoría de la “Segona Tongà”, algo así como la segunda tanda, y que algo tiene que ver con todo esto. Como siempre, esto es generalista, es decir, no tiene por qué ser todo tal cual y siempre hay excepciones…… y series, como Betty la Fea que está triunfando en el extranjero:
Normalmente, cuando somos jóvenes o adolescentes, tanto los chicos como las chicas se fijan siempre en lo/as más guapos/as. Siempre hay alguien en quien todos se fijan atendiendo a las modas de las épocas. Por ejemplo, en la época de la post-guerra alguien apetecible era alguien pulido (polit) y los flacos/as estaban peor vistos. Si nos fijamos en siglos anteriores, podemos ver que las “majas”, las tías buenas de la época, solían estar gorditas. Sólo tenemos que ver cuadros de Rubens como ejemplo. Cuando sómos jóvenes es cuando buscamos ídolos, alguien en quien fijarnos, posters de nuestros amados/as o deseados/as famosos/as que colgar en nuestras paredes. Normalmente el tío más bueno o la tía más buena es la que más triunfa, aunque sean más cabrones, infieles, vacíos, etc. También suele ser muy habitual el binomio guapo+guapa, que es el motivo de este artículo,es decir, lo normal es que un tio guapo esté con una tia guapa, y cuando se rompe el binomio es cuando llama nuestra atención. Por lo tanto, cuando somos más jóvenes, por regla general, creamos nuestro concepto de guapos y guapas, o mejor dicho, de lo deseado a lo que nos gustaría aspirar. Y eso deseado suele ser más o menos físico. Es la época de la primera tongà. Pasan los años, se tiene más experiencia y es habitual que el binomio guapo-guapa se rompa y entra en juego eso tan llamativo como el guapo-fea y el feo-guapa. La madurez en las relaciones hace que para estar bien, ya no aspires a lo bello (exteriormente), sinó que para ser feliz busques lo bello (interior). Muchas guapas/os están cansadas/os de guapos/as y buscan algo diferente que les llene más y atienda mejor a sus aspiraciones en la vida: alguien que les comprenda, que les ayude. Se cambia más el exhibirse socialmente con alguien guapo por el inhibirse con alguien más comprensible o que se adapte más a ti. Para formar una família o vida en pareja, ya en serio, es mejor alguien que te comprenda, aunque sea feo, a alguien que te haga sentir afortunado/a por lo guapo/a que es, como si llevaras una joya de oro. Un guapo/a por regla general, es siempre más materialista que un feo/a, quizás porque el feo/a haya aprendido a competir con el sentimentalismo como arma frente a la guapura estética innata o de bisturí. Y esto es la segona tongà, la búsqueda del interior y el intercambio con el exterior con el paso de los años, la segunda oportunidad para los feos.
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